Diario de un Crush


Querido diario, hoy, ha sido un día difícil. No sé qué responderle a esa chica que todos los días me escribe sin parar. Me dice "Hola" "¿Qué haces?" Me dice tantas cosas bonitas que ya me fastidia. Me halaga tanto que hasta siento que es fingido; que sueña con conocerme; tomarse un café conmigo; salir a bailar y hasta llevarme a una cita en playa de noche. De verdad no entiendo cómo puede seguir intentando algo que es visiblemente imposible. A mí no me gusta que ella se rebaje a tanto conmigo. Es hermosa, pero en realidad no sé qué piensa de mí, si solo me ve en redes sociales y su concepto sobre mí es meramente físico y quizá el más equivocado posible. 

Anoche, mientras dormía, me dejó este texto… 

No me cansaré de escribirte. Sé que algún día tendré la oportunidad de poder estar sentada a tu lado; agarrarte de la mano; escuchar cosas bonitas de tu boca y hasta esos cariñitos que sé, sabes dar. No puedo dejar de pensarte y hacer álbumes en mi cabeza con tus fotos. 

Mi mejor amiga me dice que soy una idiota, porque al final no le presto atención a otros chicos que me escriben, y, me desgasto contigo, que solo me das respuestas monosílabas y con tiempos largos entre cada respuesta. 

Eres mi Crush, y espero que algún día dejes de serlo, para que seas un amor real para mí. Quizá, mañana no te escriba más y habrás perdido a una gran mujer que te querría por el infinito. Quizá, mañana te escriba muy temprano para darte los buenos días. 

Chao 

Y de verdad pasó lo último... 

Siento lástima por ella. Si supiera que no la veo más allá de un simple contacto de redes. Que no me interesa ni usarla para un sexo casual, ni una salida por error. Tampoco tengo el valor de decirle que no me escriba más. No soy tan cruel como debería, no sé el porqué. No sé tampoco, por qué no le he dicho que tengo pareja. No quiero herirle. No quiero hacerla sufrir. Pero tampoco me gusta. No tengo el más mínimo gusto hacia ella... Pero bueno. 

Espero que, por fin, hoy, ella, no escriba más. Que por lo menos no me diga tantos cumplidos... 

De repente, ella, se despierta y se da cuenta de que todo fue un sueño. Que soñar ser un hombre, fue lo que más detestó al momento de abrir los ojos. Que ser Crush de muchos tipos ya la tienen delirando y pensando en seriamente en no producirse tanto, no publicar cantidades de cosas en redes sociales; no ser tan buena persona con todos o con cualquiera, para evitar sumar un mortal más a su lista de “intensos”, de los cuales ya está hasta el techo de la paciencia...


Hasta el límite de ella misma y sus pesares para con  ellos.


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