...Y de repente, comienza a recordar su perfecto pasado, su vida realizada mientras estaba a su lado, mientras eran un solo corazón, un solo amor. Evoca los susurros al oído, las palabras de amor y cariño que escuchaba mientras él, la abrazaba por la espalda y le repetía una y otra vez que jamás la dejaría ir. Se fijó en aquel momento en que él, le pidió una vida juntos, así la luz acabase ganando la batalla a la oscura noche, hasta convertirse en el alba; lo pudo recordar claramente. Fue extremadamente feliz.
¿Fue un amor de verdad? - se pregunta.
Yo creo que sí. Nadie se fija en la luna por mucho tiempo, esperando que una estrella fugaz le dé alguna respuesta a la difícil elección.
Todo eso le dio vueltas en la cabeza en solo cinco segundos. Quien se bajaba de aquel bus, llevaba consigo el aroma de un perfume que él solía usar y que, por regalo de ella, rociaba en su cuerpo cada vez que se veían a escondidas de la tormentosa sociedad. Hoy, aquel aroma, solo le dejó tristezas, dolores, melancolías y un profundo vacío que la envía a un instante de desprotección infernal. Ya nunca más volverán a ser nada y ella lo sabe.
Para él, siempre es de día.
Ella, puede ver por la ventana del autobús y en el vidrio, el reflejo de un rostro completamente destrozado, que se quedó en la oscuridad…
por siempre y para siempre.
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